EULÀLIA CARRILLIO

Eulàlia Carrillo (Barcelona, 1967) licenciada en Ciencias de la Información (UAB) y Máster en Escritura para Cine y Televisión (UAB). Lleva más de veinticinco años trabajando como guionista.

Ha participado en series como La Riera (TV3), Ventdelplà (TV3), Com si fos ahir (TV3), El cor de la ciutat (TV3), Zoo (TV3) y Calle Nueva (RTVE), ejerciendo funciones tanto de escaletista, biblista o dialoguista, como de dirección argumental. Actualmente forma parte del equipo de guión de la serie Mercado Central (RTVE).

Como guionista de programas infantiles, ha trabajado, entre otros, en Club Super3 (TV3) y Una mà de contes (TV3).

Ha sido guionista de radio (Catalunya Ràdio) y de programas de entretenimiento y divulgación.

Imparte talleres y cursos de guión en ESCAC y en Showrunners.

Ha publicado cuentos infantiles y es coautora de la dramaturgia de la serie de teatro Dolors (Teatre Lliure).

Junto a Verónica Viñé nos hablará sobre:

 

CÓMO PONER EN MARCHA UNA SERIE DIARIA 

La serie diaria es ese gran desconocido, incluso para nuestros compañeros guionistas. Culebrón, telenovela, duermeabuelas… Y hemos oído epÍtetos incluso más despectivos. Los que amamos el género, y disfrutamos entreteniendo todos los días a un millón de personas, sabemos que no es ningún género chico. Puede que la serie diaria se considere la zarzuela o el singspiel de la ficción, frente a la grandiosa ópera del prime time. Pero la diaria es mucho más. ¿Cómo se sacan 360 paginas de guión a la semana sin desfallecer manteniendo una más que dignísima calidad? ¿Cómo se arranca, y se mantiene, una serie de esa envergadura sin morir en el intento? Porque si escribirla cuesta, ponerla en marcha es un esfuerzo titánico: crear un universo en la primera biblia, inventar personajes cebándoles de secretos que se desvelen paulatinamente a lo largo de los cuatrimestres; tramar lo que les espera, decidir su manera de hablar, de vestir y de sentir… y todo bajo unos férreos condicionantes de producción.  

Pero se puede sobrevivir. Se puede arrancar la serie e, incluso, conseguir hacerle un hueco en la vida de ese espectador, cada día más exigente, y acostumbrado a una oferta televisiva cada vez más amplia y variada. Basta con dedicar la vida entera a currar; ponerle mucha pasión, cariño y paciencia. Y, sobre todo, confiar en tu equipo y amarlo, porque sin el equipo, ni se empieza ni se escribe una serie, y mucho menos una diaria. El equipo es tu nueva familia. Una familia que cuida y atiende a más de 25 personajes de ficción, en una auténtica carrera de fondo.